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Bella, lujosa, emotiva y digna de verse. Esas cuatro palabras encierran y simplifican lo que fue la ceremonia inaugural de la Copa Mundial de Fútbol Sub-20 efectuada en el estadio Metropolitano que sirvió de antesala al partido que empataron1-1 Brasil y Egipto.
La persistente llovizna que cayó durante la ceremonia no logró enfriar el entusiasmo de los aficionados apostados en las tribunas.
El momento de máxima explosión emotiva se dio cuando sonó la canción que ya es un himno en la ciudad: ‘En Barranquilla me quedo’, del fallecido ídolo Joe Arroyo. Ninguna de las 50 mil almas asistentes dejó de cantarla.
A las 7:25 de la noche comenzó el espectáculo con el recorrido sobre el césped cubierto con un inmenso tapete inmaculado que le dio realce al evento. Luego apareció la figura de la reina del folclor Totó La Momposina mientras los numerosos bailarines amenizaban su canto. A partir de ahí fueron desfilando, uno a uno, los cantantes que engalanaron la noche: Daniela Mass, Maía, Checo Acosta, Juan Piña y Jorge Celedón, el encargado de cerrar la fiesta de apertura con su acordeonero Jimmy Zambrano. Tuvieron dos coreógrafas de lujo Marcela Dávila y Andrea Jaramillo, reinas del Carnaval de 2010 y 2011.






