El capitán de la selección de fútbol de Perú, Paolo Guerrero, recibió con “extrema sorpresa y decepción” la decisión de la Fifa de suspenderlo por un año a pesar de que la propia entidad acepte que el jugador no usa cocaína, y anunció que apelará.
“Las pruebas son contundentes y sumadas a la bajísima concentración del metabolito común a la hoja de coca no justifica bajo ninguna circunstancia esa decisión”, afirmó su abogado, Pedro Fida, en un comunicado remitido a EFE.
La Comisión de Disciplina de la Fifa anunció ayer que ha suspendido durante un año a Guerrero, después de que el jugador diera positivo por un metabolito de la cocaína en un control de dopaje el pasado octubre.











