Con la misma velocidad que Anderson Plata corre por la raya, así mismo se fueron las ilusiones en la afición de Millonarios, que ya poco creen en la posibilidad de clasificar al grupo de los ocho mejores de la Liga.
El panorama de tener que ganar los cuatro partidos que le quedan, sin dejar escapar ni un solo punto, hacen que la fe se agote en el entorno albiazul.
Pero el guajiro de 23 años se resiste; siente que el grupo está más cercano al que venció a Fortaleza (4-0) y a Patriotas (3-0) y no al que cayó con Medellín (1-4), el pasado sábado. “La verdad es que cometimos todos los errores que no estaba permitidos, que no estuvimos concentrados y más bien hubo ansiedad y nerviosismo desde que nos anotaron el primer gol. Creo que ese gol, tan temprano, cambió todo para nosotros y ya no pudimos jugar como queríamos”, aseguró el exjugador del Valledupar Fútbol Club, quien ha contado con la confianza del técnico argentino Ricardo Lunari en su alineación.
El obstáculo
Anderson Daniel sabe que “ahora sí es cierto que se nos acabó el margen de error. Lo que nos queda es ganar o quedarnos afuera”. Por eso, el duelo del domingo a las 5:30 de la tarde, visitando al Cali, será todo o nada: “Cali también llega con la angustia de no conseguir los resultados. Tenemos que ir a ganar, siendo cuidadosos y no dejando que ellos se vayan en ventaja. Pero sabemos que si no ganamos ya no van a importar las demás jornadas. Así que Cali es nuestro obstáculo y de salir adelante en ese juego depende nuestro futuro”.
De otro lado, tras sufrir una lesión muscular en el isquiotibial de su pierna izquierda, el jugador de Millonarios. Oswaldo Henríquez, regresó a trabajos con el grupo a partir de esta semana, con la ilusión de ponerse a punto para el definitivo encuentro ante los azucareros.
Pese al revés sufrido por Millonarios en el encuentro disputado frente a Medellín, los resultados que dejó la fecha 14 y las posibilidades matemáticas mantienen al interior del grupo, la ilusión de avanzar a la siguiente fase del campeonato.






