En 2016, Natalia Carolina Linares González era apenas una niña que empezaba a despuntar como una promesa del atletismo vallenato.
Con solo 13 años, ya demostraba que su talento estaba un escalón por encima de su edad, colgándose doradas por doquier a nivel sudamericano y siendo catalogada en aquel entonces, por Coldeportes, como la mejor atleta sub-14 del país y por la Asociación de Cronistas Deportivos del Cesar (Acord-Cesar) como Deportista Revelación del Año.
De aquella noche en que recibió ese galardón pasaron 6 años. No obstante, en la mente de Natalia, ese recuerdo estaba fresco y le sirvió para valorar lo que ahora es: la nueva monarca del deporte cesarense.











