Como el conocido cuento de ‘La cenicienta’, aquel en el que una muchacha huérfana que vive con su malvada madrastra es obligada a ser su sirvienta, hasta que un hada madrina la convierte en princesa para que asista al baile del príncipe, así vivió el club Lycans su historia en el Campeonato Nacional Súper 12 de rugby que culminó este domingo en Valledupar.
Si bien en el ‘cuento’ del equipo vallenato no hubo un hada que lo convirtiera de la noche a la mañana en un conjunto competitivo, el trabajo duro y organizado fue su ‘varita mágica’ para poder vestirse a la altura del ‘baile’ de los mejores de este deporte en el país.
Poco faltó para coronar un final perfecto y feliz, pero el segundo puesto de Lycans significa casi un título teniendo en cuenta la calidad de rivales que enfrentó y lo apretado del encuentro ante Fénix, uno de los equipos referentes del rugby nacional.











