Con disparos desde el punto penal se definió la edición número 7 del torneo de fútbol, Copa Buen Vivir, organizada por la fundación del mismo nombre. 16 equipos compitieron durante tres meses, disputándose los trofeos en la cancha del colegio técnico La Esperanza.
La final fue el domingo, que pese a ser el Día de las Madres contó con una gran cantidad de fanáticos que avivaron de principio fin a sus equipos favoritos, tanto que en un momento el juez central se vio forzado a suspender el juego por el título para exigir garantías.






