La debacle del Junior de Barranquilla en Copa Libertadores es consecuencia de una serie de inconsistencias deportivas en el terreno de juego.
Los barranquilleros tuvieron fallas que los condenaron a quedar eliminados del torneo más importante de Sudamérica y cayó frenado en manos de un grande del balompié brasilero.
Hubo contraste en Teófilo Gutiérrez y Yimi Chará respecto a sus buenas actuaciones del semestre anterior. Ante los cariocas Junior se llevó la soga al cuello al errar varias acciones de gol como el penal desperdiciado por Jarlan Barrera que pudo significar el empate currambero.











