A Farid Díaz todavía le cuesta ver ‘los toros desde la barrera’. Cuatro meses después de anunciar que colgaba los guayos y de asumir su nuevo rol desde la raya, el exlateral cesarense de vez en cuando se deja tentar por el balón y le da una acariciadita con esa pierna zurda que tantos logros le brindó en su carrera deportiva.
Ahora su obligación pasa por dirigir a un grupo de muchachos que conforman el Equipo Azul de la Primera C y llegan cada mañana con ilusión a la cancha José Fernando Cuadrado del barrio Las Flores a seguir cimentando el sueño de surgir en el fútbol profesional colombiano.
A un costado del escenario deportivo y mientras observa a sus pupilos, Díaz atiende los micrófonos de EL PILÓN para hablar de fútbol, aquello que le dio todo en la vida, desde títulos hasta el privilegio de llegar a un campeonato mundial.











