Dos meses y un día después de la dolorosa derrota de Colombia en los cuartos de final del Mundial de Brasil 2014 frente a los anfitriones, la selección ‘cafetera’ se enfrentó de nuevo a la más veces campeona del mundo, en un partido en el que, aunque Pékerman decía que no, había un ánimo de revancha.
Y así como sucedió en Brasil, la ‘verdeamarela’ salió más enfocada. Los cariocas manejaban mejor el balón y llegaban constantemente al área de David Ospina que también se mostró inseguro al principio.
Pero a diferencia de aquel triste partido, esta vez el estadio estaba ocupado por más colombianos que brasileros, así que cada vez que atacaba Brasil recibían chiflidos, mientras que si Colombia recuperaba el balón se tronchaban las manos aplaudiendo.






