Luego de tres años de la inauguración del proyecto que prometió dignificar el deporte cesarense con un recinto de talla internacional y condiciones olímpicas, que sería cuna de futuros talentos del diamante y escenario donde se escribirían más capítulos de la historia del deporte local, la realidad se vislumbra muy distinta.
El antiguo estadio Erasmo Camacho se estaba cayendo a pedazos. Numerosas denuncias y llamados de ayuda a las administraciones locales lo demuestran. El recinto, víctima del clima, el vandalismo y el abandono, pedía una profunda remodelación. Al igual que su entorno, nada apacible para niños y adolescentes
Atrás habían quedado los tiempos en los que fue casa de grandes partidos de la ‘pelota caliente’ de talla nacional e internacional, y de haber servido de casa temporal para el Valledupar Fútbol Club, mientras se construía el nuevo estadio de fútbol, que llenó de color sus tribunas para recibir a grandes del fútbol colombiano como el América de Cali.











