A casi cuatro meses del cabezazo de Dewayne Beamon sobre el cesarense Pablo Carrillo, que obligó a la suspensión de la pelea por el título continental de las Américas de la WBC, los pugilistas se vuelven a ver las caras.
El escenario esta vez será el coliseo Elías Chegwin, pero las ganas de revancha están intactas. Al menos para el boxeador nacido en El Copey (Cesar) que, en entrevista con EL PILÓN, reconoció que quedó “picao” y que quiere de una vez por todas demostrarle al estadounidense que es “el mejor”.
“Es una revancha, ambos quedamos ‘picaos’ para este segundo encuentro, sé que es un gran rival, pero con muchas mañas, sé que viene con mañas sucias, pero hemos hechos un trabajo bueno, con un campamento excelente y esperemos, poniendo siempre primero a Dios, que las cosas salgan bien”, dijo Carrillo en charla con este medio.











