No pudo hacerle ‘pisicorre’ a la muerte, tampoco poner ‘out’ a los latidos de su corazón, los mismos que al final cesaron sin compasión alguna.
La muerte ‘ponchó’ a Óscar de Jesús Pimienta Castro, un ícono del sóftbol cesarense; las gradas del Dorismel Pacheco Fontalvo o el Erasmo Camacho Calamar extrañarán la morena silueta del hombre que durante décadas dio cátedras entre bates y manillas.
‘Pimie’, como fue conocido en el entorno softbolero de Valledupar, falleció a los 71 años en un humilde inmueble del barrio La Nevada, víctima de una penosa enfermedad que lo agobiaba desde hace tiempo.











