POR REDACCIÓN DEPORTES
La final de la Superliga de Colombia no solo dejó un nuevo trofeo en las vitrinas de Independiente Santa Fe. Para Junior de Barranquilla, la abultada derrota 3-0 en el estadio El Campín significó un golpe doble: perder el primer título del año y resignar una importante suma de dinero que estaba en juego para el campeón.
La Dimayor destinó una bolsa total de 1.000 millones de pesos para repartir entre los dos finalistas del certamen. De acuerdo con la distribución habitual, el equipo vencedor recibe cerca del 67 % del total, mientras que el subcampeón se queda con el porcentaje restante. En ese escenario, Junior dejó de percibir aproximadamente 340 millones de pesos al no levantar el trofeo.











