Homenajes por parte de la Dimayor a las sobrevivientes del cáncer se realizaron en todos los estadios del país.
La idea que tuvo gran acogida por los equipos profesionales fue una forma de crear conciencia y de brindarles apoyo a las mujeres que superaron esta enfermedad, y sirvió para decirles a quienes la padecen que cuenta con el apoyo del fútbol profesional colombiano.
La primera iniciativa fue pintar la pelota de color rosa, ya que este el color que identifica la lucha de las mujeres contra el cáncer. Posteriormente, los equipos se unieron agregando el color rosado a sus camisetas y accesorios, tales como los brazaletes de los capitanes.











