El fútbol es una fiesta que no conoce límites y tampoco fronteras. Incluso ha sido mediador para que países olviden sus diferencias; sin embargo, el rival de este año se presenta como un hueso duro de roer que puso a tambalear la continuidad del ‘deporte rey’.
Luego de siete meses de suspensiones por la pandemia del covid-19, regresaron las eliminatorias rumbo a la Copa Mundo Catar 2022. Como cada año la fiesta es nacional porque juega la Selección Colombia, muchos pensaron, antes de todo esto, hacer su ‘agosto’ en materia comercial, pero la situación es totalmente diferente, pues la pandemia mandó cualquier aspiración económica al banco de suplentes.
Y es que por cuenta de la pandemia las personas no podrán asistir a los sitios públicos para ver a sus selecciones nacionales y Colombia no es la excepción, ya que por las restricciones será difícil que los amantes del fútbol vuelvan a reunirse en lugares públicos y sin restricciones de personas.











