En Barranquilla y gran parte de la costa Caribe la sensación de tranquilidad nunca pudo terminar de asentarse, la premisa que dicta que “si no se sufre no es Junior”, acompañada del nerviosismo que nunca falta, dieron vueltas por la ‘arenosa’ toda la semana.
El partido
El marco en el Atanasio Girardot estuvo a la altura de la fe ‘verdolaga’, pese al contundente 3-0 que Junior le propinó a Atlético Nacional en el partido de ida, resultado con el que más de uno hubiera abandonado, los paisas confiaron en su equipo y pintaron de verde la ‘ciudad de la eterna primavera’.
Los locales dominaron el partido tras un arranque dividido, en el que los ‘rojiblancos’ intentaron tener el balón para no encerrarse desde temprano, obligando a Junior a parquear el bus y dejar sus esperanzas de atacar en manos de transiciones rápidas que no fueron bien administradas.











