De acuerdo con el presidente de la comisión de control de dopaje de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), Fernando Solera, citado por el diario, el Flamengo y el atacante alegaron que el estimulante encontrado en su organismo se dio por la ingesta de un medicamento para la gripe, que tomó antes del partido contra Argentina.
Según O Globo, la única forma de reducir una eventual sanción de cuatro años sería mediante la presentación de pruebas que consigan demostrar que el consumo se dio a través de un té de coca.
El presidente del Tribunal Antidopaje de Brasil, Luciano Hostins, explicó en O Globo que los casos de dopaje por estimulantes son considerados como graves, sin que importe la cantidad encontrada en los análisis.











