POR: JOSÉ ALEJANDRO MARTÍNEZ VEGA / EL PILÓN
“¡Q’hubo nojoda! ¿Usted vino acá de paseo? O si no lo bajo de aquí. Yo no vine a pasar pena. Vamos a soltar la mano y vamos a acabar a ese boxeador”.
Con las anteriores palabras, acompañadas de unas leves cachetadas, el entrenador Manuel Prescott despertó al deportista José Davián Salcedo Jiménez y lo condujo al triunfo para asegurar la segunda medalla del boxeo de Cesar en los Juegos Nacionales del Eje Cafetero.










