El club milanés pagó 5.5 millones de euros, cifra que está por debajo de la cláusula que se había acordado en la negociación del mes de enero, cuando Guarín pasó en préstamo al Inter.
El empresario, Marcelo Ferreyra admitió a la prensa portuguesa que ya se cerró el negocio, aunque no explicó por qué varió el monto que inicialmente habían acordado los clubes, que era 13,5 millones de euros para la compra definitiva de los derechos deportivos del jugador.






