El clásico vallecaucano por la Copa Colombia fue suspendido tras la invasión del público al estadio Pascual Guerrero, cuando transcurría el minuto 53 y el juego estaba empatado 0-0.
El choque concluyó luego de un bochornoso espectáculo por culpa de los vándalos de ambos equipos, que invadieron el campo y forzaron la suspensión definitiva del encuentro.
Un seguidor del América, ubicado en la tribuna norte, saltó a la pista atlética y posteriormente varios compañeros de barra le siguieron.






