La selección Sub-20 de Venezuela se impuso ayer a su similar de Uruguay por penales (4-3), después de empatar (1-1), y se clasificó por primera vez en su historia para la final de un Mundial.
Dos atajadas salvadoras del arquero Wuilker Faríñez, en los lanzamientos desde los once metros, dieron la clasificación a la ‘Mini-vinotinto’ que espera rival para la final del domingo que saldrá del choque entre Inglaterra e Italia.
El primer gol del partido llegó a los tres minutos de la reanudación, cuando el ‘charrúa’ Nicolás De la Cruz convirtió un penal de Josua Mejías sobre Agustín Cannobio decretado mediante el sistema de videoarbitraje VAR.











