Dicen que hijo de tigre sale pinta’o, un adagio popular congruente que reseña la herencia de una generación. Precisamente ese aforismo implica las características de alguien que adquirió el olfato goleador de su padre.
Juan Alfredo Arrieta Pérez, hijo del legendario Hugo Arrieta, máximo goleador en la historia de la Primera B, parece involucrarse en ese mundo mágico del gol, para rendirle tributo a su progenitor, el mismo que marcó un hito histórico en el fútbol colombiano, aquel que enloqueció a muchos narradores cada vez que inflaba las redes; el hombre que se convirtió en sinónimo de éxtasis como máxima expresión alegórica en el deporte de las multitudes.
Tal vez Juan Alfredo no fue testigo de aquellas hazañas de su padre, cuando militó en equipos como Deportivo Pereira, Unión Magdalena, Deportes Tolima, Deportivo Pasto o Real Cartagena. Pero ahí están los archivos, los registros gráficos, videos o cualquier otra referencia del vallenato Hugo Arrieta, como es conocido en el plano futbolero de Colombia, para testificar una hoja de vida escrita con palabras con sabor a gol.











