En Río de Janeiro, Fluminense hizo historia al imponerse ante Boca Juniors en el tiempo suplementario por 2-1, consiguiendo así su primer título de la Copa Libertadores.
El emblemático estadio Maracaná fue testigo de un emocionante enfrentamiento, con miles de seguidores de Fluminense y Boca Juniors reunidos para presenciar la gran final, con la esperanza de consagrarse.
Tras unos minutos de partido muy parejo, el máximo goleador del torneo, Germán Cano, sorprendió con una excelente definición que venció al arquero Sergio Romero, llevando a Fluminense a una ventaja de 1-0 al descanso.










