La selección de Grecia, que no había logrado una sola victoria ni había marcado un solo gol en sus cuatro partidos anteriores de los Mundiales, consiguió las dos cosas frente a una Nigeria obligada a jugar desde el m.33 con un hombre menos por expulsión de Sani Kaita.
Derrotados, los dos equipos, en su primer contacto con el Mundial, Grecia y Nigeria se jugaban la supervivencia y, pese al resultado, los dos siguen con vida en el torneo.






