DEPORTES

Fútbol y literatura, el heroísmo del guardameta

En las últimas décadas, ha sido prolífica la producción literaria que tiene al fútbol como tema.

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Las relaciones entre el fútbol y la literatura han estado mediadas por una historia de encuentros y fugas.

Las relaciones entre el fútbol y la literatura han estado mediadas por una historia de encuentros y fugas.

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Las relaciones entre el fútbol y la literatura han estado mediadas por una historia de encuentros y fugas, de amores y odios. Nada es ajeno a la literatura, y en tiempos de postmodernidad hemos experimentado desde los noventa una verdadera futbolización del universo y una plebeyización de la literatura por influjo del periodismo; nada puede escapar a tan apabullante furor, ni siquiera el íntimo mundo de las letras.

Antes teníamos un imaginario según el cual el poeta, generalmente, vivía en un mundo de bibliotecas y tertulias encerradas que lo hacían desdeñar el fútbol. Ellos representaban la civilización y el fútbol la barbarie, como lo resume Borges, quien llegó a decir que el fútbol era “una cosa estúpida de ingleses… Un deporte estéticamente feo: once jugadores contra once corriendo detrás de una pelota no son especialmente hermosos”. En cambio, para Albert Camus, quien, cuando joven, fue portero en su natal Argel, “La pelota nunca viene hacia uno por donde uno espera que venga. Esto me ayudó mucho en la vida… Lo que más sé acerca de la moral y de las obligaciones de los hombres se lo debo al fútbol”.

También el poeta y cineasta Pier Paolo Pasolini compartía esta pasión y llegó a definirlo así:’ “El fútbol es un sistema de signos, por lo tanto, es un lenguaje. Hay momentos que son puramente poéticos: se trata de los momentos de gol. Cada gol es siempre una invención, es siempre una subversión del código: es una ineluctabilidad, fulguración, estupor, irreversibilidad. Igual que la palabra poética. El goleador de un campeonato siempre es el mejor poeta del año. El fútbol que produce más goles es el más poético”. Eduardo Galeano también supo encontrar la metáfora perfecta para la anotación: “El gol es el orgasmo del fútbol. Como el orgasmo, el gol es cada vez menos frecuente en la vida moderna”.

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