Antes de hacer su último lanzamiento, Edú Pardo mira fijamente el horizonte que se levanta sobre la Sierra Nevada de Santa Marta como rogándole un tiro acertado; saca un prolongado suspiro y el disco aterriza en 30.85 metros.
No le alcanza para superar a Elkin Triana quien con sonrisa de ganador no justifica la impotencia de su adversario, tampoco deja a un lado la ironía de sentirse como en aquellas épocas doradas de antaño cuando ambos ‘tocaron el cielo’ nacional vistiendo los colores del Cesar.
Después de 20 o 25 años, Edú Pardo volvió a competencias atléticas de campo, las mismas que un día lo llevaron a la gloria; entre recuerdos, anécdotas, trata de hacer una semblanza de aquellas historias llenas de júbilo.






