EFE
La visita de la Reina Isabel II de Inglaterra y el regreso de Rafael Nadal como número uno ponen emoción a un nuevo Wimbledon, con más premios y menos espectadores, que evita verse salpicado por los ritos mundialistas con restricciones de pantallas, vuvuzelas y banderas.
Treinta y tres años después de su última visita al All England Clb, que acogió entonces la victoria de la británica Virginia Wade, Su Majestad, de 84 años y mecenas de ese club, volverá a seguir en directo el Gran Slam sobre hierba de la temporada.






