EFE
El Manchester United derrotó ayer con toda justicia a domicilio al Schalke 04 (0-2), en un partido en el que el equipo alemán tuvo que terminar agradecido de que la derrota no fuese más clara.
Esta vez, de Raúl González apenas hubo noticias. Los balones no le llegaban y el equipo que jugaba era el Manchester, que se mostró claramente superior prácticamente desde el primer minuto y si no se fue al descanso con una ventaja clara fue, ante todo, porque se encontró con una gran noche del meta del Schalke, Manuel Neuer, cuya estatura fue creciendo a medida que pasaban los minutos.






