Pierre Rolland emprendió un ataque en solitario y conquistó ayer la etapa 17 del Giro de Italia, en la que Tom Dumoulin conservó intacta su ventaja de medio minuto sobre Nairo Quintana en la clasificación general.
Rolland aceleró para distanciarse de un grupo de fuga a cinco kilómetros de la meta, y completó el recorrido de 219 kilómetros entre Tirano y Canazei en 5 horas, 42 minutos, 56 minutos. La ruta incluyó tres puertos de montaña categorizados.
Rolland se sumó a un grupo de fuga desde el principio de la etapa, que incluyó ascensos a los puertos de Aprica y Tonale. Su fuga decisiva fue en el Val di Fassa.
“Al final era un asunto de valentía”, dijo Rolland. “Lo hice en el momento adecuado, fue un gran alivio”.











