Hugo Arrieta llora porque su padre no pudo cumplir el sueño que siempre tuvo: verlo dirigir un partido en el fútbol profesional colombiano, aunque si lo vio salir triunfante el año pasado cuando debutó como técnico del equipo sub 20 del Valledupar F.C., después de su retiro del fútbol activo.
Su padre Juan Alberto Arrieta Agresot, quien mañana cumpliría 72 años, fue sepultado ayer lunes en el cementerio Jardines del Ecce Homo de Valledupar. Nació en Tolú, Sucre, donde se forjó como tercera base y parador corto en las selecciones de béisbol de ese departamento, compitiendo a nivel nacional y cuando hace 50 años llegó a Valledupar le tocó jugar pero softbol, demostrando un gran nivel en los estadios de aquí.






