“A sus 15 años sabía que James Rodríguez iba a tocar el cielo”: con esas palabras el técnico Jesús Alberto ‘Kiko’ Barrios recuerda los primeros paso del volante cucuteño en el balompié profesional.
Siete años han pasado de aquella página gloriosa del Envigado Fútbol Club en 2007, cuando ascendió a la primera división del balompié colombiano, de la mano del estratega cesarense.
Un niño de rostro angelical daba sus primeros pasos en un equipo profesional, al tiempo que su entrenador veía con asombro el talento que mostraba en cada uno de sus entrenamientos; ‘Kiko’ Barrios nunca dudó de aquel liviano jugador que deslumbraba con su fútbol exquisito.
“Yo tuve a James Rodríguez cuando ascendimos en 2007, recuerdo que fuimos campeones en los dos torneos de ese mismo año y él fue titular en 40 partidos, al lado de Charles Monsalvo, Giovanni Moreno, Jairo Palomino, entre otros, en esa época era muy livianito y poco corpulento, pero con una rapidez mental y una zurda prodigiosa para encontrar los espacios, él salió de la B y no de Banfieldcomo algunos dicen, James se dio a conocer con los nueve goles que hizo con Envigado en los dos torneos, que nos permitieron subir directamente a la A, pero James se fue para el equipo argentino”, recordó el extécnico del Valledupar Fútbol Club.
Hoy, cuando ‘Kiko’ Barrios, al igual que 45 millones de colombianos, se para frente al televisor para ver el desempeño de su país en el Mundial de Brasil 2014, no es ajeno a la pasión y felicidad que genera el buen desempeño de la ‘tricolor’.
Tampoco esconde el orgullo de ‘haber tenido en sus manos’ al jugador que no se le arruga a la responsabilidad, al volante que no tiene nada que envidiarle a los mejores del mundo, el mismo que con sus goles tiene a Colombia en la segunda ronda.
“Ahora James Rodríguez es un jugador con más masa muscular y muy fuerte, pero aún conserva esa condición de pasador, en Envigado era un volante creativo suelto por el centro, por eso marcó muchos goles, él era un niño muy tímido que iba a los entrenamientos acompañado de su mamá, era muy extrovertido pero con un fútbol brillante, siempre hablaba con él y le decía del talento que poseía, sabía que era un muchacho con mucho futuro”,
‘Hijo de tigre’…
James Rodríguez lleva el mismo nombre de su padre, aquel jugador de la selección Colombia Juvenil de 1985, dirigida por Alfonso Marroquín que participó en el Mundial de Rusia.
“Cuando James Rodríguez (hijo) tenía dos años, dejó de vivir con su padre y fue su mamá Pilar, en aquel entonces, la que se hizo cargo del hoy goleador de la selección Colombia”, reveló Barrios.
En el último año que Envigado estuvo en la Primera B, James Rodríguez jugó dos partidos en la capital del Cesar, ante el Valledupar Fútbol Club, en ese entonces dirigido por Pablo Zuleta.
“Recuerdo que en uno de esos partido Dorlan Pabón marco dos tantos y el otro no lo recuerdo, James puso dos pases perfectos para gol. El talento de ese muchacho era envidiable, pese a sus 15 años era muy maduro en la cancha”, puntualizó.
Sus inicios
James Rodríguez nació en Cúcuta, el 12 de juliode 1991. Desde muy pequeño se fue a la ciudad de Ibagué donde vivió su infancia y siempre jugó al fútbol como volante de creación, gracias al apoyo de su mamá Pilar Rubio Gómez; hizo parte de selecciones Tolima infantiles y de buenas escuelas de fútbol de la ciudad donde siempre actuó con la camiseta número 10 en las canchas del barrio Jordan.






