La Selección de Colombia no pasó del empate 1-1 ante la de Túnez, en un partido en el que los jugadores de José Pekerman merecieron más, sobre todo por las ocasiones creadas en el segundo tiempo, ante un rival rocoso que les privó desarrollar su juego habitual.
El cuadro ‘cafetero’ probó con jugadores menos habituales ante un equipo eminentemente defensivo, con unas características muy similares a Costa de Marfil, rival de los colombianos en la primera fase del Mundial de Brasil de 2014.
Cuadrado se sintió como pez en el agua para desequilibrar en la medular y conectar con el tridente atacante liderado por James Rodríguez.






