Al final del partido de ayer en el estadio Armando Maestre Pavajeau, en el cual la selección del Cesar venció 3-1 a La Guajira, el técnico Pablo Zuleta en lugar de dar gracias a Dios por la victoria, la segunda en línea en el zonal de fútbol infantil, se dedicó – inexplicablemente- a insultar a sus jugadores, por que según él, “los pelaos no fueron contundente contra el equipo guajiro”.
“Y que quiere Pablo Zuleta, si los muchachos ganaron 3-1 jugando bien, o el cree que los de la Guajira estaban allí pintados”, dijo el padre de uno de los jugadores, quien tras la malla que separa a las tribunas con la gramilla, escuchaba impotente la reprimenda que el entrenador les estaba dando a sus dirigidos.
“Es que no se pueden desperdiciar tantos goles, hay que aprovechar y anotar”, decía Pablo Zuleta, justificando el llamado de atención.
Al final del partido en lugar de encontrar voces de estimulo y felicitaciones por la victoria, por demás contundente, 3-1 frente a La Guajira, los pequeños jugadores debieron soportar fue la reprimenda del entrenador.






