La selección de Brasil ofreció una pobre imagen ya que no pasó del empate a uno contra una Panamá muy ordenada en un duelo amistoso en el Estadio do Dragao de Oporto (Portugal).
En el inicio del primer tiempo, los jugadores de Panamá fueron poco a poco asentándose en el partido, asimilando el control absoluto del esférico por parte de Brasil, que intentaba dormir el balón en los pies de Coutinho, Arthur o Casemiro.
Sin embargo, el dominio no se materializaba en ocasiones claras de gol, ya que Panamá logró armar una férrea defensa de cinco atrás, comandada por Harold Cumminas y el capitán Adolfo Machado.











