Por Andrés Llamas Nova/EL PILÓN
Las tulas o sacos de boxear de la Liga de Boxeo que tiene Valledupar, se encuentran en mal estado, con más de un remiendo; las peras, el gimnasio y otros elementos de este lugar dedicado al entrenamiento de los luchadores del departamento, están maltratados por el paso del tiempo. Las cuerdas no son tal cosa sino cabuyas y el cuadrilátero improvisado es de concreto y ladrillo, una lona dura en la que ha caído el boxeo del departamento.
“Aquí hay talento, el boxeo del Cesar tiene quien lo defienda”, dijo Manuel Prescott, el maestro del pugilismo que lleva toda una vida orientando a la juventud en este deporte. Desde 1999 está en Valledupar y durante este tiempo ha tenido que confirmar que el boxeo es el deporte que más recibe golpes de indiferencia.






