EFE
El FC Barcelona, pese a lo complicado que tiene ganar la Liga, demostró que aún no quiere renunciar al torneo y, con una gran primera parte, sacó al Sevilla del campo y se llevó tres puntos con un incontestable 0-2 ante un rival que en la segunda le puso más interés, pero solo eso.
Salió el conjunto que entrena Pep Guardiola sin dar ni un minuto de tregua, con ganas de enseñar su poderío y de hacer ver que, aunque revalidar el título de Liga lo tiene muy difícil por la desventaja de diez puntos con la que se presentó en Sevilla con el Real Madrid, no va a darle ninguna facilidad a su máximo rival.






