Valledupar es una de las ciudades donde mayormente se siente el amor por el Junior de Barranquilla y así quedó evidenciado en el marco del partido contra el Deportes Tolima, el cual definía el paso para disputar la final de la Liga BetPlay.
Mientras el ruido de los televisores sonaba en las diferentes casas de la ciudad, en los establecimientos comerciales también se vivía la fiesta por el partido que disputaba el conjunto ‘tiburón’ y la algarabía se hizo mayor luego del pitazo final del árbitro Wilmar Roldán.
Las calles de la capital cesarense se convirtieron en una ‘marea rojiblanca’ en algunos sectores dado que la gente salió desaforada coreando el típico grito de batalla que identifica a la hinchada ‘currambera’; “¡Junior tu papá!“











