En un terreno liso y empedrado, el arquero vallenato José Fernando Cuadrado dio sus primeros pasos en el fútbol. Y no precisamente en la posición que hoy ocupa en el Once Caldas de Manizales y en la Selección Colombia.
Fue en la cancha del colegio Instpecam de Valledupar en donde aquel jugador de poco hablar y apartado de cualquier brote de desorden juvenil, aprendió los secretos de la posición más ingrata en el fútbol: ser arquero.
Aquel niño de trece años, estudiante de noveno grado en esa institución, se convirtió en el referente más importante del balompié vallenato: estar en una Copa del Mundo. Hoy 19 años después de aquellas chiquilladas de estudiante, el profesor Gabriel Suevis tiene la historia de José Fernando Cuadrado, sus anécdotas y la forma como llegó a ser el mayor ejemplo del balompié del Instpecam y del mismo fútbol cesarense.










