Tras jugar un certamen de altísimo nivel, Alemania se consagró por cuarta vez en su historia como campeón de la Copa Mundial de la FIFA, gracias a la victoria sobre Argentina por 1-0 en tiempo suplementario en el Maracaná.
Alemania inició la final con una mala noticia: Sami Khedira se lesionó en el calentamiento previo y su lugar lo tomó ChristophKramer. Pese a la sensible baja, los alemanes lograron dominar la mitad de la cancha en base a toque y circulación, con BastianSchweinsteiger como director de orquesta.
Argentina que había mostrado una gran capacidad de quite en la medular desde los cuartos de final contra Bélgica, no tuvo en Lucas Biglia y Javier Mascherano los diques esperados.






