Alemania goleó 4-1 a Inglaterra en el superclásico europeo, en Bloemfontein, y avanzó a cuartos del Mundial en un duelo vibrante y polémico en el que a los Pross les negaron un gol claro cuando estaban con vida, reavivando los fantasmas de Wembley-1966.
La Mannschaft encaminó la victoria con tantos de Miroslav Klose (20) y Lukas Podolski (32), sus grandes estrellas de Alemania-2006 que sacaron la cara al inicio por la nueva camada de talentos que inyectó el técnico Joachim Low, y la liquidó con doblete de Thomas Muller (67, 70).






