El francés Julián Alaphilippe se llevó la tercera etapa y se puso la camiseta amarilla de líder del Tour de Francia, luego de una jornada que tuvo un recorrido plano entre Binche y Épernay, con pequeños puertos de montaña cerca a la meta de cuarta y tercera (tres) en los kilómetros finales (173, 183, 190 y 199).
La carrera se rompió con un grupo de escapados que encabezó siempre el belga Tim Wellens del equipo Lotto Soudal, además de Paul Ourselin, Yoann Offredo, Anthony Delaplace y Stéphane Rossetto. Estos ciclistas se fugaron al inicio de la fracción, sin embargo en el kilómetro 29 fueron cazados por el pelotón general.
No obstante, Wellens aguantó más y se fugó en búsqueda de sumar puntos en los premios de montaña y lo consiguió, a razón de esto se ubicó primero en la clasificación montañosa con 2 unidades.











