El trompo gira como el planeta Tierra. Su moda pasa, pero regresa sin predecirlo.
La nostálgica experiencia de los abuelos, que se divertían con este juguete hecho en madera y que luego pasó a fabricarse en diferentes materiales, está presente en Valledupar.
Para muchos de los que nacieron en la década de los 60, el trompo era solamente un instrumento didáctico que explicaba el movimiento de rotación y traslación de la Tierra, pero de ahí a jugarlo con propiedad había una enorme distancia, por la destreza que se debe tener al momento de bailarlo con una cuerda, aplicando una fuerza directamente proporcional al tamaño del objeto.






