El poder de sus grandes atajadas y el peso del arco de River llevaron a Franco Armani al seleccionado argentino por primera vez en su carrera. Nunca antes había estado en una nómina para ningún partido. Ni oficial ni amistoso. Jorge Sampaoli lo incluyó en la lista de 35 jugadores que dio a conocer y es una fija para estar en Rusia.
El nivel superlativo de Armani no es nuevo, pero ahora llamó la atención de todos los futboleros argentinos que habitualmente no lo veían cuando atajaba en Atlético Nacional de Medellín, donde fue una de las grandes figuras de un equipo que ganó la Copa Libertadores y llegó a dos finales de Copa Sudamericana.
El gran valor de Armani es llegar al Mundial en la cresta de la ola. Es el mejor momento de su carrera. En River ha tenido grandes actuaciones ante los ojos de Sampaoli. Y lo convenció. Primero le demostró que es un arquero hecho y con temperamento. Y cuando estuvieron cara a cara también le demostró sus ganas de atajar para la Argentina pese al interés latente, más no confirmado oficialmente, de la Selección de Colombia.











