Antes de convertir a Valledupar en escenario de su primera novela, Orlando Oliveros la recorrió durante sus vacaciones de infancia. Aquí tiene familiares, pasó Navidades y conoció el barrio Los Cortijos, donde vivía su madrina. Esos recuerdos regresaron este miércoles 28 de octubre durante su participación en el PosFelva, en una conversación que conectó la memoria personal, los enigmas de la ficción y el oficio de contar historias.
En el auditorio Leandro Díaz de la Cámara de Comercio de Valledupar, el escritor, periodista cultural e investigador del Centro Gabo conversó con la periodista Katlin Navarro ante estudiantes y docentes que también se reunieron para la premiación del concurso Leer es nuestro cuento, de EL PILÓN. Era su segunda participación en los encuentros del libro impulsados por el periódico.
“Ustedes tienen una música muy, muy bonita. No me refiero al vallenato, me refiero al acento”, dijo al comenzar. Para Oliveros, en Valledupar las personas “prácticamente hablan cantando”, una facultad que, agregó, desearían tener los poetas y escritores.











