Aunque poca es la información que rodea la historia del Obelisco ubicado en la tierra del ‘Valle del Cacique Upar’, se considera que esta obra, situada a la entrada de Valledupar en la vía que lleva a Barranquilla, no es propiamente una escultura, según el director de la Casa de la Cultura, Alberto Muñoz Peñaloza.
“Es una obra que corresponde a otras consideraciones, los obeliscos son inspiración de la cultura egipcia con un valor arquitectónico que ya está en el imaginario popular…” aseguró Muñoz Peñaloza.
Y como bien lo dice el funcionario público, esta gigantesca estructura, que alcanza una altura de 30 metros, es considerada como un hito o referente del espacio vital de la ciudad, donde cada diciembre confluyen cientos de personas entre propios y visitantes para disfrutar de las luces de diferentes colores que cuelgan de ella desde la parte superior, creando un juego de luces entre las artificiales y las de las noches estrelladas.






