Un 20 de febrero, en una mañana cualquiera de Carnaval, nació en La Guajira uno de los juglares más grandes del vallenato colombiano: Leandro Díaz. A casi un siglo de su natalicio, su figura sigue rodeada de admiración, pero también de un mito persistente: que, a pesar de haber sido ciego de nacimiento, Leandro podía ver.
Para aclarar esa versión y hablar del hombre detrás del artista, su hijo, el cantautor Ivo Díaz, comparte recuerdos íntimos y reflexiones que ayudan a entender quién fue realmente su padre.
Leer también: Diomedes Dionisio reaparece tras su hospitalización: “Gracias a Dios por el infinito amor de una madre”
Para él no existían derrotas, solo oportunidades
Para Ivo, hablar de su padre es hablar de un hombre profundamente humano.
“Mi papá fue un gran hombre, lo recuerdo con mucho amor. Nos enseñó a respetar la vida, a los seres humanos y, sobre todo, a respetar a Dios. Fue un hombre de mucha fe, y yo creo que por eso llegó tan grande”, afirma.






