Hace doce años, Julio Escalona apareció en las páginas de EL PILÓN como uno de los pioneros de la serigrafía en la región Caribe. En ese entonces compartía sus conocimientos sobre el dibujo estampado y mostraba una trayectoria construida durante décadas alrededor de esta técnica artística. Hoy regresa con una historia distinta.
A sus 73 años, el artista samario decidió volver a las aulas. Es estudiante de séptimo semestre de Artes Plásticas de la Institución Universitaria Bellas Artes y Ciencias de Bolívar, en Cartagena, donde asegura haber encontrado un nuevo lenguaje para expresar su obra y un camino para reinventarse como creador. “Para mí significa un antes y un después. La academia amplió mis conocimientos y me permitió desarrollar un proyecto de investigación en el Semillero de Serigrafía Intervenida con las Artes Plásticas, integrando técnicas como el acrílico y el óleo”, afirma.
Del estampado a la pintura expandida
Aunque la serigrafía ha marcado buena parte de su vida, Escalona considera que su paso por Bellas Artes le permitió evolucionar hacia una propuesta artística más amplia.











