El corregimiento de Atánquez hoy ‘se viste de fiesta’ con la tradicional celebración del Corpus Christi, que según las personas que la practican encierra el simbolismo religioso de la lucha del bien contra el mal.
Aquí se dan cita cucambas (seres que cubren su cabeza con plumas y cintas de colores y su cuerpo con palma de iraca. Su baile asemeja el aleteo de los pájaros de la Sierra Nevada), negros y diablos para danzar por las calles principales y darle vida a esta conmemoración que fue instituida en la edad media.
El párroco Jesús Alberto Torres Ariza manifestó que “el Corpus Christi es una fiesta posterior a Pentecostés, que hace alusión a la presencia del Señor Jesús en el sacramento de la eucaristía. Actualmente se desarrolla con mucha solemnidad en toda la Iglesia, normalmente es acompañada con una procesión. Es una tradición hermosa que muestra un gran amor por la eucaristía que se representa con danzas, cantos y vestimentas particulares”.










