Fue en la tétrica soledad de una sala UCI, conectado a un respirador, que Didier Lobo sintió tan cerca la muerte. Afuera, su agobiada familia rogaba a Dios por otra oportunidad, mientras él, con el pitido de la máquina respiradora serpenteándole en los oídos para aumentar su tortuosa estadía en la clínica, reflexionaba. ¡Si Dios me da otra oportunidad, la aprovecharé al máximo! Y, Dios se la dio.
“Y, si me dio una nueva oportunidad, es porque me tiene para cosas grandes”, confía resueltamente, Didier Lobo. Pero, ¿Para qué va a aprovechar esta nueva oportunidad? Sin titubear, el senador cesarense respondió, “¡Le dije a Jaydi Luz, mi esposa, que quería recorrer el país, quería recorrer el departamento del Cesar, mirar a los colombianos de frente, mirarlos a los ojos, y contarles qué he hecho con ese voto de confianza que depositaron en mí, para que sean ellos mismos, los electores, que tomen la decisión de si vale la pena que yo siga en el Congreso de la República!”.











