Tras el empate sin goles entre Valledupar FC y Chicó en el estadio Armando Maestre Pavajeau, el técnico local Gerardo Bedoya aseguró que el partido cambió cuando su equipo se quedó con diez por la expulsión del mediocampista Aldair Solano.
Así lo señaló Bedoya, en la rueda de prensa posterior al juego disputado el pasado domingo, en la cual resaltó que, cuando el cuadro vallenato estaba completo, eran “dueños” de la pelota y del juego.
“Cuando teníamos once jugadores teníamos el control del juego, nosotros éramos los que controlábamos la dinámica y la intensidad”, comentó el timonel de 46 años. En cuanto a la jugada que dejó con un jugador menos a Valledupar durante toda la segunda etapa, Bedoya reconoció que esta condicionó a los verdiblancos.











